El uso de algas en cosmética

Escrito por ecoblueplanet 01-03-2016 en Dunaliella. Comentarios (0)

Los primeros productos elaborados con algas son jabones, cremas de afeitar, champús, tintes, lápices de labios, tónicos, maquillaje, espumas y diversos productos de baño.

En poco tiempo, el uso de las algas en productos cosméticos tuvo una gran demanda por su alto contenido en oligoelementos, sales minerales, vitaminas y aminoácidos que sirven para mantener el buen aspecto externo de la piel, ya que son directamente asimilables por las células cutáneas.

Las formas de aplicación más común son geles, mascarillas, emulsiones, champús, lociones y cremas, y entre sus múltiples usos se destaca los tratamientos tonificantes, hidratantes, rejuvenecedores y anticelulíticos.

Beneficios cosméticos

El uso de algas en la formulación de cosméticos tiene lugar a dos niveles. Por un lado tenemos los preparados en los que se añaden extractos vegetales de algas como agente activo, y por el otro, la utilización de ficocoloides como agente gelificante de la textura cosmética.

Las algas como agente activo

Gracias a su composición, las algas poseen, entre otras, grandes propiedades tonificantes, hidratantes, suavizantes, depurativas, drenantes, antioxidantes y nutritivas. Su eficacia y función cosmética varía en función de la dosis y el extracto utilizado.

  Depurativa: las algas estimulan la circulación y favorecen la eliminación de toxinas.

  Hidratante: todos los tratamientos a base de algas tienen un gran poder hidratante sobre la piel, ya que liberan unas sustancias gelatinosas que aportan un plus de agua a la dermis.

  Nutritiva: las algas contienen glúcidos, lípidos, proteínas, minerales y oligoelementos.

  Tonificante: el aporte de minerales aumenta la elasticidad y el tono de la piel disminuyendo su flacidez.

Los polisacáridos

Las paredes celulares de las algas marinas contienen polisacáridos (ficocoloides o hidrocoloides) que les otorgan flexibilidad y les permite adaptarse a la variedad de movimientos de las aguas en las que se encuentran. Cuando se dispersan en el agua como sustancias coloidales, los ficocoloides aumentan su viscosidad (de ahí su aplicaciones como agentes espesantes) o forman geles.

Una de las algas más utilizadas en cosmética es la Dunaliella salina, un alga clorofita predominante en ambientes hipersalinos, caracterizada por acumular grandes cantidades de carotenoides, llegando hasta 14% de su masa seca; lo que la convierte en una fuente potencial de  -caroteno natural de importancia para el uso en las industrias alimenticias y farmacéuticas, así como una herramienta útil para estudios bioquímicos relacionados con biosíntesis de pigmentos y mecanismos de regulación ante ambientes extremos. Alto contenido en betacaroteno, glicerol y vitamina F, y se usa como hidratante y antioxidante además de como suplemento nutricional.

La empresa BASM Group, tiene una planta en Alicante la cual produce a media y gran escala dicha especie de alga. Siendo pionera en y con una tecnología propia patentada del ciclo acelerado de conversión energética del CO2, cuyo inventor es su presidente Bernard Stroiazzo Mougin